Rahaf Harfoush, estratega de la e-campaña de Barack Obama, ha estado en Barcelona con motivo del BDigital Global Congress, que mañana concluye en CaixaForum, y La Vanguardia le dedica la contraportada de hoy (hay más información en el blog del BDigital). De todas maneras, impresionante esta Harfoush que con sólo 25 años se enamoró de la propuesta de Obama por su discurso como perdedor en Nuevo Hampshire y que trabajó en un equipo de veinteañeros para colaborar en la e-campaña electoral de Obama.

¿El resultado?

“El ya conocido, formidable: logramos recaudar por internet 750 millones de dólares (contra los 360 de McCain), y la mayoría fueron pequeñas donaciones; logramos 20 millones de visitas a vídeos de Obama en YouTube (contra 2 millones de McCain); logramos 3.500.000 amigos en redes sociales (contra 850.000 de McCain)…”

Un consejo para los políticos.

“Que no desdeñen a la gente. La gente te sigue si la respetas, si ve sinceridad y entusiasmo. ¡La red sirve si se tiene eso presente, o no sirve para nada!: nuestra e-campaña empleó la red para alentar a la gente a actuar fuera de la red, en sus comunidades”.

Por su localización geográfica estratégica, Barcelona es una puerta de Europa y posee un acceso preferente a los mercados del norte de África, la Mediterránea y la Latinoamérica. La ciudad concentra las principales infraestructuras logísticas y comerciales (puerto, aeropuerto, zona franca, parques logísticos y feria internacional) a una distancia de sólo cinco kilómetros del centro de la ciudad. Centre de una gran área económica, dinámica y diversa, Barcelona supone una área de influencia de 4,8 millones de habitantes (7,2 en Catalunya y 18 en el arco mediterráneo), a caballo entre España y el sur de Francia. Concentra el 70% del PIB de Catalunya y es la sexta aglomeración urbana europea y la quinta concentración industrial.

Hace unos días, en una reunión con empresarios catalanes, analizaban las potencialidades de Barcelona como ciudad en un entorno global y la mayoría de los presentes coincidían en destacar el concepto de Tolerancia según lo describe Richard Florida, autor de The Rise of the Creative Class y teórico de las tres T (tecnología, talento y tolerancia).

Para estos empresarios, parte del desarrollo económico de Barcelona responde a una capacidad muy competitiva para captar, formar y mantener el talento, incluso desde una perspectiva global. Lo que lamentaban es que el factor decisivo es la  tolerancia, que hace referencia los entornos humanos enlos que la diversidad es el sustento; la clave para los próximos años debería ser el factor tecnología (infrastructures, parques científicos, transferencia de tecnología…) y el talento.

Tal vez una de las iniciativas más interesantes en este sentido son actos como el BDigital (que se inaugura mañana lunes y al que asistiré para ver a Rahaf Harfoush, directora de la campaña de comunicación online de Barack Obama o el HiT 2009, que reunirá a gurús, emprendedores e inversores gracias al impulso del Ministerio de Industria, la Generalitat de Catalunya, el Ayuntamiento de Barcelona, la Cámara de Comercio de Barcelona y La Caixa. Esta cumbre pretende reunir a más de 2.500 líderes empresariales de todo el mundo entre el 17 al 19 de junio en el recinto de Montjuïc de Fira de Barcelona.

El siempre ocurrente Marc Cortés (Interactividad) propone para Sant Jordi una iniciativa que suscribo. Yo también regalaré un libro (tengo 5 ediciones de El Manifiesto Cluetrain) si me recomiendas o regalas un libro relacionado con la comunicación, el branding y el marketing.

Entre mis recomendaciones para este San Jordi os propongo:

  1. Storytelling. Branding in Practice. Klaus Fog, Christian Budtz (Amazon)
  2. Storytelling, la máquina de fabricar historias y formatear las mentes, de Christian Salmon. (Casa de Libro)
  3. El nuevo Brand Management, de Ramon Ollé y David Riu. (Casa del Libro)
  4. Crossumer. Claves para entender al consumidor de nueva generación, de Víctor Gil y Felipe Romero. (web del libro)
  5. Visibilidad. Como gestionar la reputacion en internet de Cristina Aced, Neus Arqués, Magali Benítez, Bel Llodrà y Eva Sanagustín (web del libro)

Hace unas semanas estuve en la 4ª edición del Rethink the Basis of Communication, allí escuché a Tim Pethick, un australiano curioso que innova en el marketing emocional y al que hoy La Vanguardia le publica una entrevista en su contraportada. Su premisa para estos tiempos de crisis económica es sencilla: “menos luce más”.

“El marketing ha creído siempre que sólo el yo toma las decisiones y que ese yo a su vez se mueve porque lo quiere todo, y si ya lo tiene todo, quiere más. La economía entera presume que, de uno en uno, todos queremos todo, queremos más y lo queremos ya”.

“Las cifras no tienen sentimientos ni emociones, pero las personas – que son las que al final deciden-,sí. Por eso, si en marketing sólo atiendes a las estadísticas, te pierdes la mitad de la realidad”.

“Los humanos somos algo más, y la economía o el marketing que ignore ese algo más acaba asumiendo que los parados no tienen familia, ni amigos, ni emociones, y se equivocan. La mera noción de avaricia no da la medida de todo el ser humano ni de todo agente económico”.

“Mi discurso no es ético ni quiero montar una ONG. Yo quiero vender más y mejor; y lo he conseguido, de momento en mi país, apelando a esa parte comunitaria, solidaria y colectivista que también tenemos los humanos”.

“Vendo de momento productos de gran consumo: patatas fritas, zumos frescos, pero me han invitado a hablar aquí porque he dado la vuelta al marketing tradicional: tengo dos marcas en el top 10 del Pacífico asiático, porque he apelado a toda la persona y no sólo a su ego”.

“Si la red social es más fuerte, entonces los prescriptores para un producto serán más próximos al destinatario. Yo conduzco un Fiat 500, un utilitario, como los personajes low cost de mis campañas, pero, como ellos, intento tener una red de amigos y familiares incondicional. Son ellos quienes dan la medida de mi éxito: no la tapicería de piel de mi coche. Eso es marketing emocional”.

Como comenté en el post anterior, el pasado miércoles tuvo lugar en el anfiteatro de Idec en Barcelona la presentación del informe anual Trust Barometer de Edelman. Este estudio se centra en la percepción de confianza en los medios de comunicación, las empresas, las ONG y las instituciones políticas. El estudio se ha realizado mediante 4.475 entrevistas a líderes de opinión (200 en España y 1.800 en la Unión Europea).

Se destaca el mayor grado de confianza que los líderes de opinión españoles depositan en las empresas (40%) respecto las instituciones políticas (34%). A pesar de ello, la confianza en el entorno empresarial español ha caído de un 49% el año pasado a un 40% en el 2009: es decir, nada menos que 9 puntos. Este dato que contrasta con el mínimo desgaste de las instituciones políticas españolas, que han bajado de un 37% el año pasado a un 34% en 2009. Desde una perspectiva global, son pocos los países que como España valoran más a las empresas, entre ellos destacan Suecia, Irlanda y Gran Bretaña. En el otro extremo, los países que confían más las instituciones políticas que las empresas son Alemania, Italia, Francia y Holanda.

SECTORES. En el estudio de Edelman también se ha analizado qué sectores son los que generan más confianza en España. Se hace hincapié en el sector tecnológico (con un 65% de confianza), y en la biotecnología (con un 61%) y la alimentación (con un 60%). Los sectores con menos confianza son el bancario y el asegurador, con un 32% y un 39% respectivamente (seguramente por ser los focos donde se originó parte de la actual crisis).

En todo el mundo hay determinados países que generan un nivel más alto de confianza en las empresas que se gestionan desde ahí. Estos países son Suecia, con un 73% de confianza; Alemania con un 72%; y Canadá con un 71%. En el otro extremo se encuentran países cómo Rusia, con un 24%; China, con un 24%; y Polonia, con un 32%. En este ránking, España se sitúa en el noveno puesto con un 50%, entre Italia y Estados Unidos.

CREDIBILIDAD. En cuanto a la credibilidad de las fuentes de información, los informes de los analistas son percibidos con un 61% de confianza, la prensa económica con un 51%, las conversaciones con los empleados con un 49%, y las conversaciones con amigos o colegas con un 43%. Cabe destacar la caída de 38 puntos con respecto el año pasado de los artículos de prensa, la caída de 32 puntos de las noticias de televisión, y la caída de 27 puntos de la radio. Son cifras muy importanes que obligan a una reflexión de profundidad. Estamos en lo de siempre: información vs presión de ventas (porque el marketing ya no cuela, aunque sea encubierto).

En este sentido, las fuentes corporativas también han sufrido un duro golpe en su credibilidad. La credibilidad en la comunicación corporativa ha bajado 33 puntos respecto el año anterior, y se sitúa con un 18% de confianza (una tasa que no invita al optimismo). El dato positivo acerca de los interlocutores más creíbles entre empresa-institución-sociedad se personaliza e los académicos y expertos, que en España generan una mayor confianza (con un 63%). En segundo lugar figuran los analistas financieros e industriales (con un 58%), seguidos de “las personas como yo” (con un 41%), y los empleados de las compañías (con un 41%).

Los líderes de opinión que han sido encuestados se caracterizan por tener formación universitaria, estar entre los 25 y los 64 años, pertenecer al 25% de la población que percibe los ingresos más altos de su región, y participar activamente en medios de comunicación y en la vida pública. A la presentación asistieron Blanca Fullana, CEO de Edelman España; David Brain, presidente europeo de Edelman; Pilar Garriga coordinadora de la Fundación Lucía; Joan Francesc Canovas, director del Master en Dirección de Empresas de Comunicación de IDEC; y Albert Roure, director de comunicación de Agbar.