Chris Cunningham, más allá de los videoclips

Squarepusher, Björk, Madonna, Portishead y, especialmente, Aphex Twin. Los trabajos de Chris Cunningham hablan por sí mismos. Nacido en Reading en 1970 es una de las figuras más relevantes en el campo del video musical desde que debutó en 1995 (con el video promocional Second Bad Vibel de Autechre). El éxito arranca en 1997, cuando rueda “Come to Daddy” para el artista techno Aphex Twin. Ese videoclip le consagra entre los nuevos creadores y supone la cristalización del ‘estilo MTV’.
Luego, con los años (y los reconocimientos como los MVPA Awards y los Design And Art Direction Awards) cada vez vemos más su personal y retorcida imaginación, su preferencia por las extrañas anatomias, y su muy peculiar sentido del humor.

“El origen de mis ideas está en mis reacciones ante el sonido. Encuentro que el sonido es lo que dispara mi imaginación. Me pasé toda mi infancia tumbado junto a los altavoces con los ojos cerrados, escuchando música mientras imaginaba cosas, así que casi tengo una biblioteca mental de conexiones entre imágenes y sonidos”. Chris Cunningham

