Enterrados con su lengua: cada dos semanas desaparece un idioma

Idiomas en peligro de extinción. Por desgracia no es un tema que esté en la agenda, pero desde hace años me ha sobrecogido cómo la diversidad lingüística se ve amenazada. Un poco como Wittgenstein -en su Tractatus- creo que somos en cuanto que usamos un determinado lenguaje, y la desaparición de un idioma cada dos semanas significa que distintos modos de ver y comprender el mundo se extinguen.

Toda la filosofía es crítica del lenguaje. Tractatus, 4.0031

Es decir, un individuo solo no puede inventar ni utilizar un idioma, porque la clásica afirmación de “yo pienso” presupone siempre una comunidad de hablantes que utilizan juntos ese mismo idioma (un interlocutor es la figura que proporciona la posibilidad de pensar en y por el lenguaje). Pero el futuro no es prometedor: los lingüistas consideran que en el próximo siglo desaparecerá el 50% de las 6.000 lenguas del planeta. En la actualidad, el 96% de la población mundial habla sólo el 4% de las lenguas. Según un reciente artículo de Público:

“En el vórtice de esta gran extinción intelectual, los últimos hablantes se han convertido en mitos vivientes. En realidad, como explica el investigador del Instituto de Filología (CSIC) Ignacio Márquez, una lengua no muere con el último emisor, sino con el penúltimo: “La lengua del último hablante es un soliloquio”. Puede morir, incluso, con el antepenúltimo. En noviembre del año pasado, dos ancianos mexicanos, los únicos parlantes de una variante del idioma zoque, dejaron de hablarse tras una pelea. Con el berrinche, sucumbió su lengua, desprovista de su principal función: comunicarse”.

La mitad de las lenguas del mundo se concentra en 8 estados: Papua Nueva Guinea (832), Indonesia (731), Nigeria (515), India (400), México (295), Camerún (286), Australia (268) y Brasil (234). Hace unos meses El País publicaba unas cifras similares:

“Las cinco regiones del mundo con mayor peligro de perder riqueza lingüística son América Central y del Sur, el norte de Australia, la meseta noroeste del Pacífico, Siberia Oriental y el sureste de EE UU, según el informe, elaborado en colaboración con el Instituto de Lenguas Vivas para los Idiomas en Peligro. “El 80% de la población mundial habla 83 grandes idiomas, mientras que existen 300.000 pequeñas lenguas que sólo las utiliza el 0,2%”, dijo Harrison durante una conferencia de prensa telefónica desde la sede de National Geographic en Washington”.

“Entre las cinco áreas con lenguas en peligro hay similitudes, como por ejemplo que muchos de ellos habían sido territorios colonizados por potencias europeas. “Son el último bastión de ciertas lenguas en los que la colonización tuvo éxito”, dijo Harrison, quien destacó la grave repercusión que tuvo la llegada del español al Nuevo Mundo. “Los idiomas desaparecen cuando una comunidad decide que su lengua es un impedimento social o económico y los niños son especialmente sensibles a esto”, explicó Harrison”.

Más información: Llengües del món. Tiene sentido, pues, la pasión de Alf Palmer (1891 – 1981), último hablante de una lengua aborigen de Australia llamada warrungu, que encargó a los lingüistas Tasaku Tsunoda de Japón y Peter Sutton de Australia que tomaran nota de su idioma para conservarlo:

“Soy el último que habla warrungu; cuando muera, esta lengua morirá. Le enseñaré todo lo que sé, así que tome buena nota de ello”.

2 thoughts on “Enterrados con su lengua: cada dos semanas desaparece un idioma


  1. Save Minority languages es una Causa en Facebook donde se conversa sobre el tema. 5250 miembros.


  2. Javier Velilla

    Gracias, Jordi. Repasaré la plataforma Save Minority Languages de Facebook: impresionante lo de los 5.250 miembros…
    Seguimos en contacto!
    javier

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